Entrevista con Jaume Solanas, director técnico de Presat

“Cuando una empresa contrata un servicio como el que ofrece Presat, pasamos a formar parte de su propio organigrama, cumpliendo siempre con las premisas que nos detallan y recibiendo formación por su parte de todo lo que para ellos es importante destacar en el trato con el cliente”. Así nos lo ha comentado Jaume Solanas, director técnico de Presat, en la entrevista que publicamos en el último número de nuestra revista Marrón y Blanco, dentro del informe sobre SATS, en el que han participado los principales actores de este mercado.

¿Cuáles son las principales ventajas para el fabricante o distribuidor de externalizar el SAT?

Son varias, pero quizás la más destacada es que le permite centrarse en su negocio, cuestión que, en el fondo, es lo que generará resultados. Otro motivo importante es concentrar en una sola empresa la gestión del postventa y no en cada uno de los puntos de venta del territorio y estar expuesto a criterios comerciales más que técnicos.

Otra ventaja intangible, pero muy importante, es que desvinculan su red comercial de los temas postventa. Se pueden dedicar a visitar al cliente y centrarse en vender en vez de tener que abordar problemas previamente al objetivo comercial, lo cual les genera fatiga y estrés.

Ahondemos en estas ventajas. Una de ellas es, por ejemplo, los costes. ¿En qué se beneficia el fabricante?

A la mayoría de empresas, les permite pasar de unos costes fijos a un modelo de costes variables, ajustándose única y exclusivamente a la necesidad real del mercado.

¿Y qué ahorros puede tener? ¿Cómo repercute esto en los tiempos de suministro?

Hay que tener en cuenta que hoy en día los SAT no tienen stocks. Piden en función de sus necesidades por lo que cada avería se traduce en un proceso completo de postventa. Pedido, suministro, administración, etc. Por lo tanto, hay infinidad de micro envíos que son inevitables si te autogestionas el postventa.

Puedes leer la entrevista completa en nuestra edición papel o en la versión digital.