Entrevista con Daniel De La Torre García-Pelayo, director comercial y marketing de Recilec, S.A.

En el último número de nuestra revista Marrón y Blanco hemos publicado un informe sobre reciclaje, en el que han participado diversas empresas del sector. Una de ellas ha sido Recilec.

¿Cómo ha evolucionado la labor que desarrolla su compañía desde sus inicios, o en los últimos años, hasta la actualidad?

La labor de Recilec, S.A. ha evolucionado notablemente en muchos aspectos: a nivel de estructura organizativa, hemos desarrollado una estructura eficaz y eficiente desde el punto de vista funcional. Hemos ido incorporando progresivamente, según las nuevas necesidades, a personas jóvenes, con alta cualificación y experiencia que se comprometieran con nuestro proyecto. Esta es la clave que nos ha permitido avanzar en la excelencia, algo fundamental para poder dar un servicio de la máxima calidad y garantía a nuestros clientes.

A nivel de procesos de gestión, tanto en logística como en planta industrial, destacaría el esfuerzo que hemos venido realizando en I+D+i desde nuestro comienzo en 2004, con reingeniería de procesos y automatización/informatización de los mismos, hemos logrado incrementar nuestra productividad y eficiencia de forma muy notable.

Esto ha sido fundamental para seguir siendo líderes en un mercado competitivo que, aunque requiere de importantes recursos e inversiones para gestionar el residuo eléctrico y electrónico (denominado RAEE) conforme a los exigentes requisitos establecidos en la normativa vigente, sigue afectado negativamente por la intromisión de agentes ilegales que generan incentivos para que el residuo termine gestionándose por la vía menos costosa, o más beneficiosa desde el punto de vista económico para quien incumple la normativa, con el consiguiente daño al medio ambiente y a nuestra industria.

¿A qué retos se enfrenta el sector actualmente?

El regulador, a la vista de los pobres resultados obtenidos en España en la década 2005-2014 en la que estuvo vigente el primer Real Decreto RAEE, introdujo importantes modificaciones en la revisión de la norma publicada en 2015. Orientadas a prevenir la generación de residuos, promover su reutilización y, cuando ello no es posible, garantizar su descontaminación y reciclaje en instalaciones industriales autorizadas con unos procesos y estándares de tratamiento muy exigentes. Y a controlar la trazabilidad y correcta gestión medioambiental del residuo en toda la cadena de gestión.

Puedes leer la entrevista completa en nuestra edición papel o en la versión digital.